En Murcia
Hoy y mañana estaré en Murcia por motivos de trabajo. He venido yo solo a cerrar el proyecto PLIO, lo que quiere decir que presentaré todo el trabajo de 15 meses a un nutrido grupo de gente… glubs!
El sitio de Pablo Rodríguez Madroño
Hoy y mañana estaré en Murcia por motivos de trabajo. He venido yo solo a cerrar el proyecto PLIO, lo que quiere decir que presentaré todo el trabajo de 15 meses a un nutrido grupo de gente… glubs!
Otra vez en casa; ya he vuelto del viaje de trabajo a Murcia.
Resulta chocante ver la exigencia de agua que hay por la zona del sur de Levante, teniendo en cuenta que primero crean la demanda construyendo miles de viviendas, campos de golf, parques y fuentes, y luego se quejan de la insuficiencia de sus recursos.
Por ejemplo, aquà hay una imagen captada en un hospital:
No es que por Catalunya haya excedente de agua (de hecho los acuÃferos están sobreexplotados)…
Toda esta semana estaré en Murcia. Se termina el proyecto PLIO para Aguas de Murcia y tenemos que implantarlo y entregarlo.
PLIO es un sistema de gestión óptima global de agua potable, en tiempo real y con conexión directa a los sistemas de telecontrol.
Los depósitos de retención de agua de lluvia de Barcelona no son los únicos del mundo. La ciudad de Seine Saint-Denis fue pionera en la construcción y utilización de este tipo de depósitos. En Japón se están construyendo gigantescas cámaras subterráneas para evitar desbordamientos fluviales.
El funcionamiento de los depósitos de retención consiste en almacenar el agua de lluvia en el momento en que llega a la alcantarilla, y en ir dejando salir este volumen de agua poco a poco. Esta forma de operar persigue dos objetivos: impedir la sobrecarga de los colectores de las alcantarillas y aliviar las descargas al mar del agua contaminada de las alcantarillas.
La primera función se traduce en aumentar el tiempo de retraso y el factor de laminación del hidrograma de lluvia; es decir, en que el pico de mayor intensidad de lluvia tarde más en llegar al mar, y en que cuando lo haga sea más suave.
La segunda función ha ido cobrando importancia con el tiempo, ya que cada vez es mayor la conciencia ecológica. Cuando las plantas depuradoras situadas fuera de Barcelona no admiten más agua para tratar (cosa que ocurre con frecuencia en episodios de lluvia), vierten el excedente directamente al mar. Cuando este agua ha estado en contacto con la suciedad de las calles (por ejemplo, el agua de lluvia) está muy contaminada y estos vertidos deben evitarse. Reteniendo el agua de lluvia se consigue que la planta depuradors sea capaz de absorber la mayor parte del agua de lluvia.
Si tenéis curiosidad por conocer más acerca de estos depósitos y su funcionamiento, existen visitas organizadas. Hay más informacián en la página de Clabsa.
Esta semana estoy de guardia. Eso quiere decir que llevo encima un teléfono móvil y en casa tengo un ordenador portátil, y que tengo que estar localizable fuera del horario laboral habitual.
La empresa para la que trabajo, CLABSA, se ocupa de gestionar el alcantarillado de la ciudad de Barcelona. En las zonas de clima mediterráneo, como Barcelona, las lluvias suelen producirse sobre todo en primavera y otoño, con un carácter más bien tormentoso y de intensidad fuerte. Durante muchos meses al año puede no llover o hacerlo de forma muy suave, pero cuando cae el agua lo hace con ganas.
Gracias a las previsiones del Servei Meteorològic de Catalunya y del Instituto Nacional de MeteorologÃa podemos saber a corto plazo cuál será el comportamiento del tiempo, aunque sea de froma más o menos aproximada.
Pero cuando la lluvia viene y es fuerte no hay forma de pararla… por eso CLABSA dispone de un telecontrol avanzado para manejar a distancia y en tiempo real las grandes cavernas subterráneas de Barcelona, los depósitos de retención de aguas pluviales.
Gracias a ellos Barcelona se salvó de graves inundaciones que afectaron a toda el área metropolitana hace un par de veranos. Actualmente siguen cumpliendo su función en silencio, que es de la mejor forma en que pueden funcionar.
Asà pues, armado con mi móvil y mi portátil, me he pasado las dos últimas noches supervisando que la lluvia no hiciera estragos, observando el radar meteorológico y controlando el funcionamiento de los depósitos de retención.
A pesar de todas las alarmas acerca del peligro que entrañaba la borrasca que acaba de cruzarnos, debo decir que tampoco es que haya llovido tanto…